Un uso racional de los antibióticos para evitar las resistencias

Cambio de paradigma en el abordaje de las enfermedades infecciosas, centrado en la prevención

La Sociedad Española de Enfermedades y Microbiología Clínica (SEIMC) estimaba que, en España, unas 180.600 personas sufrirían una infección por bacterias multirresistentes en 2018, y de ellas, aproximadamente 35.400 morirían, según datos de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC). Para cambiar estas cifras y hacer frente al impacto sanitario y económico provocado por las resistencias a los antimicrobianos, es necesario un cambio en la forma de afrontar el problema. Para debatir sobre ello, la Cátedra MSD-UIMP de Salud, Crecimiento y Sostenibilidad de la compañía biofarmacéutica MSD y la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) han celebrado en Santander el encuentro “Cambiando el Paradigma en Enfermedades Infecciosas: del Tratamiento a la Prevención”.

El significado de este lema lo explica uno de los coordinadores, el doctor Emilio Bouza, del Servicio de Microbiología Clínica y Enfermedades Infecciosas del Hospital Universitario Gregorio Marañón, de Madrid: “Nuestro trabajo siempre se ha centrado en el diagnóstico precoz y el tratamiento eficaz de las infecciones; sin embargo, el nuevo paradigma debe ser la prevención, es decir, dirigir nuestros esfuerzos a diseñar estrategias de prevención que permitan evitar las resistencias y por tanto anticiparse a su existencia”, señala.

Con este especialista coincide el doctor Rafael Cantón, jefe de Servicio de Microbiología del Hospital Universitario Ramón y Cajal, de Madrid, también coordinador del encuentro, que destaca las consecuencias del aumento de las resistencias a los antibióticos: “Generan mayor gasto en el manejo de los pacientes infectados por microorganismos multirresistentes  y mayor mortalidad, así como efectos sobre la salud ”. Por este motivo, también apuesta por un cambio en la forma de abordaje: “En general, estamos acostumbrados a actuar una vez que se producen los problemas de salud en vez de prevenir, pero debemos cambiar este paradigma y actuar en la línea de la prevención, que es el objetivo del curso que celebramos ”, señala.

Uso racional como principal medida de prevención

Las estrategias de prevención son muchas y variadas, pero en la jornada se han centrado especialmente en las dirigidas a promover el uso racional de los fármacos antimicrobianos. “La formación en prevención es, con frecuencia, decisiva, ya que depende solamente de la voluntad del médico que prescribe y del paciente que sigue las pautas prescritas”, afirma el doctor Bouza. La importancia de hacer un uso correcto de estos medicamentos es, si cabe, mayor en España, por ser un país con un consumo más elevado de antibióticos, sobre todo en comparación con el resto de Europa .

Para concienciar a la población y a los profesionales sanitarios sobre esta problemática, es necesario transmitir diversos mensajes clave. Entre ellos, “que la fiebre es, con frecuencia, una respuesta a mecanismos de agresión distintos a la infección y que no siempre necesita, por tanto, un tratamiento con antimicrobianos ; además, no en todas las infecciones hay que prolongarlos más de lo necesario : Los antibióticos, aparte, no sustituyen otras medidas terapéuticas de la infección, como el drenaje quirúrgico de lesiones purulentas ”, afirma.

Actuar en los diferentes ámbitos

En el terreno terapéutico, se han producido avances con el objetivo de frenar la mortalidad y la existencia de las resistencias. “Disponemos de nuevos antimicrobianos efectivos frente a bacterias multirresistentes y otros en fases avanzadas de investigación clínica que tratan de dar respuesta a problemas como las Pseudomonas aeruginosa multirresistentes o las enterobacterias productoras de carbapenemasas . Es necesario seguir apostando por el esfuerzo en innovar en antimicrobianos con el desarrollo de fármacos que tengan mecanismos de acción novedosos sin resistencias cruzadas con los conocidos”, asevera el doctor Cantón.

La solución también debe provenir de la organización del sistema sanitario, el refuerzo de los profesionales y la coordinación entre estos y los diferentes servicios y niveles asistenciales: “Hacen falta más equipos de infectólogos y microbiólogos trabajando juntos en hospitales grandes, medianos y pequeños”, opina el doctor Bouza.

Desarrollo necesario de medidas aprobadas

Existen iniciativas nacionales como el Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos (PRAN), cuyo objetivo es reducir el riesgo de selección y diseminación de resistencia a los antibióticos y, consecuentemente, disminuir el impacto de este problema sobre la salud de las personas y los animales, preservando de manera sostenible la eficacia de los antibióticos existentes . En opinión del doctor Cantón, esta estrategia “ha sido elaborada de manera ejemplar por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, con la colaboración de muchos profesionales, y su desarrollo necesita un impulso decidido para la puesta en marcha de las acciones planificadas”.

Dentro del PRAN, se han puesto en funcionamiento iniciativas como los Programas de Optimización de Uso de los Antibióticos (PROA), tanto en el ámbito hospitalario como en el de Atención Primaria. Estos programas trabajan en la optimización de la prescripción para mejorar el pronóstico de los pacientes, minimizar los efectos adversos, controlar la aparición de resistencias y garantizar el uso de tratamientos coste-eficaces . “Buscan mejorar la actuación profesional pluridisciplinar en el uso de los antimicrobianos – resume el doctor Cantón -. En los centros donde se han implantado, han conseguido disminuir el consumo de antimicrobianos y algunos indicadores de resistencia muestran también una disminución de bacterias multirresistentes ”, prosigue el doctor Cantón.

En cuanto a iniciativas internacionales, la Unión Europea cuenta con el Plan de Acción Europeo para luchar contra la resistencia a los antimicrobianos, con el enfoque “One Health” (una sola salud) . “Existe un impulso internacional contra las resistencias, que debe descenderse a acciones locales para el desarrollo de las medidas. También se ha promovido el concepto de ‘una sola salud’ para que las acciones se coordinen tanto en medicina humana como veterinaria”, explica.

Compromiso de MSD y la UIMP con el debate y el conocimiento

La jornada, en la que han participado especialistas de distintos ámbitos, autoridades del sector salud, clínicos con interés en las enfermedades infecciosas, microbiólogos clínicos, farmacéuticos de hospital, economistas y representantes de la Administración pública, ha sido inaugurada por la rectora de la UIMP, María Luz Morán, y ha contado con la presencia de Augusto Silva, director de Patient Strategy & Population Health  de MSD en España, que ha destacado la apuesta de esta Compañía por compartir el conocimiento sobre las enfermedades infecciosas para avanzar en las posibles soluciones preventivas y terapéuticas. “Este encuentro organizado por la Cátedra MSD-UIMP de Salud, Crecimiento y Sostenibilidad de MSD y la Universidad Internacional Menéndez Pelayo se ha convertido en una cita de referencia para el debate y aprendizaje sobre un problema de salud pública cuya solución requiere del compromiso de todos los agentes implicados. Por nuestra parte, además de continuar centrando nuestros esfuerzos en poner a disposición de los profesionales sanitarios y los pacientes tratamientos innovadores, también apoyamos proyectos académicos como es esta Cátedra, y colaboramos con los clínicos para proporcionarles herramientas tecnológicas, como el big data y la inteligencia artificial, que faciliten el diagnóstico y la prescripción”.

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