El diagnóstico y tratamiento de la hidradenitis supurativa, claves para evitar su progresión

Tratarla precozmente puede detener la progresión de la enfermedad

La Hidradenitis Supurativa (HS), enfermedad crónica, inflamatoria, inmunomediada y en muchas ocasiones incapacitante, afecta al 1% de la población y suele aparecer en la pubertad, aunque afecta a personas de todas las edades, especialmente mujeres. Consiste en la aparición de nódulos inflamatorios y abscesos en las zonas de pliegues de la piel (como axilas, ingles o glúteos). Las lesiones son muy dolorosas y progresan hasta formar fístulas, llagas y túneles que conectan las lesiones entre sí.

Esto tiene una fuerte afectación sobre la calidad de vida de los que la padecen, especialmente los que tienen formas graves de la enfermedad. “Si se trata a tiempo, se suele controlar y los pacientes pueden llevar una vida relativamente normal, pero si la enfermedad no está controlada limita mucho las actividades de la vida diaria y tiene un gran impacto sobre el trabajo o la familia”, señala Silvia Lobo, presidenta de la Asociación de Enfermos de Hidrosadenitis (ASENDHI).

En la misma línea, Alejandro Molina Leyva, coordinador de la Unidad de Hidrosadenitis Supurativa del Hospital Universitario Virgen de las Nieves, en Granada, explica que una falta de control de la enfermedad conlleva un gran sufrimiento tanto a nivel físico por el dolor, supuración, mal olor como a nivel psicológico por el miedo, el estigma o la ansiedad.

10 años hasta el diagnóstico

Por este motivo, detectarla cuanto antes, para poderla tratar, es clave. Sin embargo, el tiempo medio hasta el diagnóstico se sitúa en 10 años, según el II Barómetro de la HS realizado por ASENDHI. “Aunque ha sido una enfermedad desconocida e infradiagnosticada durante mucho tiempo, esta situación parece estar cambiando y, en la franja de edad 18 a 20 años, el retraso diagnóstico es de 3 años”, afirma el Dr.Molina Leyva.

El tratamiento de la enfermedad requiere con frecuencia de la combinación de medicamentos y cirugía, que en muchos casos es extensa y mutilante. Esto se produce en casos graves, que pueden situarse entre el 20 y el 45% de los casos. “Un tratamiento precoz y adecuado limita los episodios de inflamación y puede detener la progresión de la enfermedad evitando en muchos casos la necesidad de cirugía y el reduciendo al mínimo el impacto sobre la calidad de vida”, subraya el Dr.Molina-Leyva.

La historia clínica y la exploración física ayudan a detectar la enfermedad, sin embargo, en muchas ocasiones es necesaria la ecografía para identificar bien las lesiones y evaluar su nivel de inflamación. También se han demostrado los buenos resultados de su uso durante la cirugía, porque mejora la precisión y ayuda a disminuir las recurrencias.

Entre las reclamaciones de los pacientes, según la presidenta de ASENDHI, se encuentra la mejora de la formación de los médicos de Atención Primaria, para que puedan derivar a los enfermos al dermatólogo y acelerar así el diagnóstico. Para sensibilizar a la sociedad sobre el impacto de la HS, esta entidad ha lanzado, con el apoyo de AbbVie, la campaña “Confinada en su piel”.

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