Vivir con ataraxia

Es complicada de llevar si se nos va de las manos por razones médicas

Carmen Castellanos. Psicóloga

En algunos momentos puede parecer interesante que todo le dé igual, que no haya nada que le afecte emocionalmente, pero la realidad es que mostrarse indiferente se convierte en un problema cuando te hace conformista y cuando esa actitud inunda todos los ámbitos de la vida.

EI término ataraxia hunde sus raíces en el griego antiguo, y significa falta de turbación, la ausencia de pasiones que lleva a la felicidad. Es la disposición del ánimo propuesta por los epicúreos, estoicos y escépticos gracias a la cual alcanzamos el equilibrio emocional -la felicidad- mediante la disminución de la intensidad de nuestras pasiones y deseos, y a la fortaleza del alma frente a la adversidad. En este sentido la ataraxia tiene que ver con Ia tranquilidad espiritual, la paz interior, el ánimo calmado, la imperturbabilidad y la ausencia de inquietud, ansiedad, enfado o confusión.

Tal y como los filósofos griegos la explicaron, la ataraxia es una cualidad positiva que se relaciona con la tranquilidad y serenidad en cuanto a nuestra razón y sentimientos. Así entendida, puede ser buena, pues se convierte en un mecanismo psicológico de autocontrol y concentración que genera un cierto grado de enfriamiento emocional (no indiferencia) que permite congelar emociones y liberarlas solo después de que se haya alcanzado el objetivo de ganar. La mente se impermeabiliza frente a todo estímulo que no resida en el objetivo buscarlo. Algo compartido por filosofías orientales como el budismo.

Sin embargo, más allá de la filosofía, la ataraxia es complicada de llevar si se nos va de las manos por razones médicas (psicológicas o físicas), pues las personas que la sufren no son conscientes de las limitaciones o consecuencias que pueden tener sus actos. Muchas veces, de hecho, la ataraxia hace acto de presencia de manera totalmente indeseada e inesperada, como consecuencia de un accidente que ha producido daños en el cerebro o de una psicopatía.

Este trastorno se caracteriza por:

Imperturbabilidad. En el sentido griego. Se trata de lograr un alma o psique totalmente serena, no por ausencia de sentimiento o padecimiento, sino por control total de las emociones perturbadoras (por ejemplo, la ira).

No conocer o aceptar los límites. Esta es una clave de la ataraxia médica (provocada, por ejemplo, por un ictus). Los que la padecen no entienden de límites en sus actos ni sentimientos, han perdido esta capacidad de asumir que existen limitaciones y normas.

Ignorar las consecuencias que acarrean los propios actos. Es otra manifestación de la ataraxia como síntoma de problemas más graves médicos. Los afectados adolecen de sentimientos de culpa o responsabilidad por sus actos.

Ausencia de frustración. Quien sufre ataraxia por causas físicas, es ajeno a la frustración. Sin embargo, no se siente contento ni despreocupado como cabría esperar, sino todo lo contrario, es ansioso y nervioso.

Apatía y pasividad. En el sentido filosófico del término, los griegos ansiaban la ataraxia como meta espiritual para lograr estados de apatía y pasividad como forma de lograr la calma y el sosiego más absoluto. Evitando tanto Ia acción como el sentimiento.

CLAVES PARA IDENTIFICARLA

Hay determinadas actitudes que pueden ser un aviso de que está rondando este trastorno. Por ejemplo, en el terreno laboral, cuando no se inmuta en esos momentos en los que hay cambios que le afectan y los acepta, aunque sean injustos o cuando siente ausencia de inquietudes. En lo sentimental, cuando está en una relación por estar, aunque haya detectado que es tóxica y que no va a ningún lado. También cuando le dejan y le da igual, porque termina pensando que no era suficiente. Y, en general, cuando evita conflictos aun sabiendo que enfrentándose a ellos podría arreglarse la situación o, por ejemplo, cuando personas de su círculo le traicionan o decepcionan e intenta pasar de ello y además no se lo dice.

Desde la psicología actual y desde el punto de vista médico, se puede considerar una ataraxia patológica cuando la persona muestra una gran pasividad, no reacciona y no es capaz de asumir una toma de decisiones; cuando no experimenta estados emocionales intensos, ni siquiera muestra alegría; cuando no reacciona ante el entorno ni muestra ningún tipo de afectación ante lo que sucede; cuando no siente culpa y no tiene constancia de que sus actos afectan; y cuando no muestra frustración ante resultados que no son positivos.

La ataraxia médica es la ataraxia filosófica llevada al extremo y, no solo empeora Ia calidad de vida de quien la experimenta, sino que también dificulta el establecimiento de una correcta comunicación y de vínculos afectivos con los demás.

 

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