¿Se puede frenar la progresión de la ELA con la dieta?

Dra. Carmen Fernández-Martos. Fundación Hospital Nacional de Parapléjicos (Toledo)

La esclerosis lateral amiotrófica (ELA) – la enfermedad neurodegenerativa que afectaba a Stephen Hawking- suele progresar más lentamente en personas obesas que delgadas, aunque hasta ahora no se ha descubierto por qué. Según la hipótesis de Carmen María Fernández-Martos, de la Fundación Hospital Nacional de Parapléjicos en Toledo, la explicación puede estar en la leptina, una hormona segregada por el tejido graso que parece tener un efecto protector para las neuronas. Si la hipótesis es correcta, se podría diseñar una dieta a medida para frenar la progresión de la enfermedad. Y si su investigación aclara de qué modo la leptina tiene un efecto neuroprotector, puede abrir la vía a diseñar tratamientos eficaces para la ELA, una enfermedad mortal que actualmente no tiene cura.

Cuando se descubrió la leptina en 1994, se vio que regula el apetito indicándole al cerebro que no hace falta comer más. Después se vio que este mecanismo de control falla en personas obesas: aunque la grasa produce una gran cantidad de leptina, el cerebro se vuelve insensible a ella.

Fernández-Martos empezó a investigar los efectos de esta hormona sobre el metabolismo cuando realizaba su tesis doctoral. Después, como investigadora postdoctoral en el hospital Nacional de Parapléjicos, se dio cuenta de que la leptina tiene un efecto protector sobre las neuronas motoras –las que están afectadas en la ELA-. En 2013 se incorporó a la Universidad de Tasmania (Australia), donde a lo largo de tres años amplió sus estudios a la relación entre el metabolismo y las enfermedades neurodegenerativas. Tras regresar a España gracias al programa de Retorno de Talento de Castilla-La Mancha, se ha centrado en explorar el potencial de la leptina para frenar la progresión de la ELA.

En su nuevo proyecto, en el que participan la Universidad CEU San Pablo de Madrid, el King’s College de Londres y la Universidad de Tasmania, dará una dieta rica en grasas especialmente diseñada para elevar los niveles de leptina a ratones que desarrollan ELA. Si los experimentos salen como espera, esta dieta frenará la progresión de la enfermedad en los ratones. A partir de ahí, podrá explorar de qué modo la leptina evita que el sistema inmunitario ataque las neuronas motoras y buscar fármacos que reproduzcan este mecanismo protector en los pacientes.

Questions of the Future: una investigación financiada por la Caixa

 

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