Reaparecen virus fuera de temporada

La covid mantiene a raya otras infecciones respiratorias, como la bronquiolitis, que ahora repuntan

Los hospitales españoles han registrado en las últimas semanas un aumento de las urgencias de niños menores de dos años con bronquiolitis, una infección que puede llegar a ser mortal y que está causada en la mayoría de casos por el virus respiratorio sincitial (VRS). Afecta al 75% de los bebés durante el primer año de vida y al 100% al final de los 24; que los pequeños enfermen debido a este virus no es noticia, pero sí lo es que lo hagan ahora, en pleno verano, algo hasta el momento insólito.  “Llevo trabajando en urgencias pediátricas desde 1997 y es la primera vez que veo una cosa así”, afirma Carles Luaces, al frente de este servicio en el hospital Sant Joan de Déu de Barcelona.

El VRS suele comenzar a producir casos en octubre y alcanza su pico de incidencia hacia mediados de diciembre, cuando llega a colapsar tanto las plantas como las ucis pediátricas; por debajo de los tres meses, el 50% de los bebés requieren ingreso hospitalario. Luego, los contagios van disminuyendo a la vez que comienzan a aumentar los de la gripe, otro virus propio del invierno.

Sin embargo, el otoño pasado, por primera vez desde que se empezó a monitorizar en el 2011, el VRS no apareció y apenas se registraron casos de bronquiolitis en toda España, según el informe de vigilancia epidemiológica del Instituto de Salud Carlos III. Tampoco de la gripe. De ahí la sorpresa de los pediatras cuando, al arrancar la primavera, comenzaron a ver a niños con bronquiolitis.

“Durante los meses de máxima circulación del SARS-CoV-2, el invierno pasado, prácticamente desaparecieron todos los virus”, explica Pere Soler, jefe de la Unidad de Patología Infecciosa e Inmunodeficiencias de Pediatría de Vall d’Hebron de Barcelona. “De los 120.000 niños que solemos ver cada año en urgencias, en el 2020 tuvimos 76.000”, añade Luaces. “Casi no hemos visto neumonías, ni otitis, que suelen venir después de un resfriado, ni tampoco meningitis, ni sepsia”, apunta María Méndez, jefa del servicio de pediatría del hospital Germans Trias i Pujol en Badalona.

Pero ahora, de forma inesperada, las bronquiolitis han reaparecido. En Vall d’Hebron tienen cuatro niños en la uci por semana y unos 10 en planta, datos similares a los que manejan Sant Joan de Déu y otros centros. “Estamos viendo entre 30 y 40 casos semanales en niños pequeños, y graves”, apunta Luaces, que matiza que “no son tantos como en temporadas anteriores, pero sí francamente importantes”.

La situación se ha repetido en todo el mundo. La mayoría de virus que deberían haber circulado, primero en el hemisferio sur y luego en el norte, no lo han hecho . Australia fue el primer país que registró este fenómeno; tras controlar rápidamente la epidemia, en su primavera tuvieron un brote de bronquiolitis. En otros países, como Colombia o Brasil, con contagios descontrolados, siguen sin aparecer otros virus.

Ahora la incógnita es saber si llegará la gripe, puesto que el VRS y la gripe aparecen de forma secuencial; aunque no parece lo más probable a juzgar por lo que está ocurriendo en lugares como Singapur. O si los virus respiratorios volverán este otoño como era habitual. Preocupa el hecho de que cuando comiencen a circular lo harán en una población que no habrá estado expuesta y que no habrá generado inmunidad. “Habrá que estar atentos a las redes de vigilancia epidemiológica”, dice Soler, que recuerda que seguir adoptando medidas como el lavado de manos frecuente y una buena ventilación podría evitar muchos casos de bronquiolitis infantil. Cristina Sáez


Protegidos por la covid

Los expertos apuntan que las medidas de prevención que se adoptaron para evitar la transmisión del coronavirus –mascarillas, distancia social, lavado de manos, ventilación– también han impactado en la mayoría de virus respiratorios en los últimos 16 meses. No es la única explicación. “Cuando un virus ocupa un espacio de forma tan importante como esta, dificulta la infección por otros virus”, señala Tomàs Pumarola, jefe de microbiología de Vall d’Hebron. Por eso otros virus no han reaparecido hasta que la circulación del coronavirus ha disminuido. Andrés Antón, responsable de la unidad de virus respiratorios de Vall d’Hebron, añade que, cuando varios virus compiten por infectar a un mismo huésped, si uno logra generar infección en un gran número de personas, despierta la respuesta inmunitaria innata, inespecífica, en esa población, lo que resulta protector frente a otros patógenos e impide su diseminación.

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