La obstrucción del lagrimal

Estel·la Nevado Buenavida. Osteopata y fisioterapeuta

La función de las lágrimas es limpiar y lubricar los ojos, y están producidas por la glándula lagrimal, situada en la parte superior y externa de cada ojo. Desde esta glándula las lágrimas llegan al ojo a través de unos pequeños conductos, situados en el parpado. Cuando ya han hecho su función en el ojo, van hacia la nariz a través de los conductos lagrimo nasales, y cuando llegan a la nariz se evaporan gracias al paso del aire.

La obstrucción del lagrimal es habitual en los bebés. Puede aparecer desde el nacimiento y durante los primeros meses de vida, y puede presentarse en un ojo o los dos.

Cuando nace el bebe, los conductos lagrimonasales están prácticamente cerrados porque las glándulas lagrimales producen muy poco líquido lagrimal. Por eso inicialmente podría pasar desapercibido. Es hacia las primeras semanas de vida cuando se abren espontáneamente para permitir el paso de las lágrimas. El problema aparece cuando los canales se obstruyen por inmadurez de los orificios del conducto naso lagrimal, cuando la válvula de Hasner no permite el paso de las lágrimas hacia la nariz o cuando el espacio del saco lagrimal queda cerrado por estrechamiento de la zona a causa de tensiones que ha sufrido el cráneo.

Es posible que en el momento del parto haya habido alguna complicación, por una presentación de cara o por una mala orientación en la rotación de la cabeza y que se haya necesitado instrumentación. Estas compresiones no previstas en la cabeza del bebe pueden provocar tensiones en los huesos del cráneo del bebe, que si no reciben una ayuda no se restauran. Una consecuencia puede ser la obstrucción del lagrimal.

Los síntomas que presenta el recién nacido son que se le acumula la lagrima en el ojo si llora, si hace frio, si hace viento o en situaciones que estimulan la secreción de las lágrimas, el lagrimeo de un ojo, el hecho de tener el ojo más brillante por la presencia de exceso de lagrima, enrojecimiento de la piel o secreción amarillenta de legañas. La complicación de esta obstrucción es la infección (dacriocistitis, conjuntivitis).

El objetivo del osteópata em tratar los huesos del cráneo relacionados con el canal lagrimal para liberar la obstrucción de manera indolora y simple. Las maniobras se pueden hacer tan pronto como aparezcan los síntomas. Daremos espacio al saco lagrimal para aligerar, si hay, la obstrucción, para que haya un buen drenaje de la lagrima hacia la nariz, y ayudaremos que el hueso lagrimal este libre para que no interfiera en el drenaje de los conductos lagrimales hacia el saco lagrimal.

El masaje de la parte interna del ojo con el dedo pequeño desde el lagrimal hacia la nariz, unas cuantas veces al día, permite estimular la apertura de la válvula de Hasner.

Se recomienda lavar el ojo con manzanilla infusionada o con sérum fisiológico, limpiar bien los ojos y, en caso de que algún aojo se haya infectado, a pesar de estar haciendo el tratamiento antibiótico pertinente, no se debe utilizar la misma gasa para limpiar los dos ojos.

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