Las lesiones más comunes en los meses de invierno

Lesiones de rodilla, hipotermia y molestias en los pies, problemas más comunes del deporte en invierno, según expertos.

Lesiones de rodilla, hipotermia y molestias en los pies son los problemas más comunes del deporte en invierno, según señalan expertos hospitalarios. “Las más graves –precisa el doctor José García, traumatólogo del centro médico Vithas– suelen darse en las extremidades inferiores, sobre todo en las rodillas, que es la parte del cuerpo que más presión soporta en su ejercicio“. En concreto, las más frecuentes son las de ligamento cruzado anterior, menisco y los esguinces de los ligamentos colaterales.

Lo ideal es trabajar todos los grupos musculares de cara a minimizar el riesgo de lesiones, pero el hecho de que el 40% de los accidentes afecten a la rodilla –fracturas o rotura de ligamentos– prioriza la forma física de la pierna, y de manera especial los cuádriceps y los isquiotibiales“, comenta el profesional.

Además, según el especialista, son habituales las lesiones que afectan a la extremidad superior, sobre todo las fracturas de radio distal y las luxaciones de hombro.

En esquiadores avanzados, así como las relacionadas con la velocidad y la intensidad de la práctica deportiva, que pueden conllevar traumatismos craneoencefálicos y lesiones de la columna vertebral“, subraya el especialista.

Por otro lado, –comenta el especialista–, las bajas temperaturas pueden desencadenar cuadros de hipotermia. Esto hace que los músculos y tejidos estén contraídos y rígidos, lo que hace que aumente la posibilidad de lesionarte. De ahí la importancia de calentar previamente“.

García incide en la necesidad de tener en cuenta la deshidratación como factor de riesgo. “Es muy habitual entre los esquiadores. La deshidratación aumenta el cansancio y la falta de coordinación, consecuencias nada aconsejables para una práctica deportiva segura“, apunta.

Submarinismo

Muchos aficionados del submarinismo siguen practicándolo durante los meses de frío. Sin embargo, y pese a ser una práctica segura gracias a la preparación que se exige para practicarlo, conviene no perder de vista que el cuerpo va a lanzar señales de alerta ante un riesgo de hipotermia. Cuando desciende la temperatura corporal, el corazón, el sistema nervioso y otros órganos no pueden funcionar con normalidad.

Una persona con hipotermia generalmente no es consciente de lo que le pasa porque los síntomas suelen presentarse progresivamente. “Además, la confusión de pensamiento relacionada con la hipotermia evita que uno sea consciente de lo que le ocurre. Los tratamientos principales para la hipotermia son métodos para calentar el cuerpo a fin de que recupere la temperatura normal“, comenta el profesional.

Por otro lado, rozaduras, callos, uñas excesivamente presionadas en la parte delantera, el calzado cerrado, y en ocasiones estrecho, propio del invierno produce alteraciones en los pies que, si ya en sí pueden resultar dolorosas, son especialmente molestas a la hora de realizar actividades físicas prolongadas como el running.

Son alteraciones que pueden incidir negativamente en la distribución de presiones y en un apoyo correcto durante la marcha“, explica Jairo Casal, responsable de la Unidad de Podoactiva del Hospital Vithas Valencia 9 de Octubre.

La prevención apunta a la elección de calzado con una horma adecuada al ancho de cada pie y a un control podológico que trate el problema antes de que produzca alteraciones considerables de más difícil solución. L.D.B. (SyM)

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