La escoliosis es una desviación lateral de la columna con rotación de los cuerpos vertebrales. En una persona normal la columna vertebral vista desde un plano frontal es recta, en una persona con escoliosis ésta adquiere una forma en “S” o en “C”. El tipo de escoliosis más frecuente es la escoliosis idiopática de la cual se desconoce la causa y afecta aproximadamente a un 2’5 % de la población infantil.
La escoliosis idiopática afecta más frecuentemente a las niñas y puede progresar durante el periodo puberal hasta que termina el crecimiento óseo. Los pacientes con curvas superiores a 10º deberán someterse a controles radiológicos periódicos (cada 4-12 meses). Por este motivo es muy importante que en cada radiografía se utilice la menor dosis de radiación posible y que se limite a la zona de interés para evitar irradiar zonas no deseadas, concretamente las mamas en el caso de las niñas.
Ante la sospecha clínica de una escoliosis debe practicarse una radiografía postero-anterior de columna vertebral completa en bipedestación (incluyendo la parte superior de la pelvis) para confirmar el diagnóstico. En esta radiografía se valorará qué parte de la columna está afectada, los grados de angulación de las curvas y la maduración esquelética.
El control de las dosis de radiación que recibe un paciente pediátrico es fundamental, ya que son mucho más sensibles a las radiaciones ionizantes que el paciente adulto y puede afectar a sus estructuras y órganos en crecimiento. En este sentido, la labor de los técnicos de radiología es muy importante, ya que además de asegurarse de que la radiografía tenga la calidad adecuada, son responsables de las dosis que recibe el paciente al configurar los parámetros en el aparato que realiza la radiografía. Por ello es imprescindible preparar grupos de técnicos bien formados en radiología pediátrica, supervisar sus tareas y el funcionamiento de los equipos radiológicos. El radiólogo pediátrico juega aquí un papel fundamental.
En el servicio de radiología pediátrica del Hospital Vall d’Hebron siempre se ha tenido un gran interés en la reducción de dosis de irradiación en general y muy especialmente en el estudio de la escoliosis. Con la implantación en los últimos años de un nuevo equipo radiológico digital y la optimización de los parámetros de exposición a la radiación hemos conseguido optimizar el sistema reduciendo en un 50% las dosis utilizadas previamente con los sistemas analógicos manteniendo la misma calidad de las imágenes.
Versión impresa del artículo en LA VANGUARDIA. (Sábado, 30 de Julio 2011)